Que frustrante que te
quieran amoldar a sus cuadrados pensamientos.
Me dan pena y
tristeza. Se dejaron amoldar y ahora no pueden pensar por sí mismos. No son
libres.
Siguen una misma
doctrina, y lo peor es que son infelices con eso, aunque ellos quieran hacer
creer que es de otra manera!
Renuncian a su
esencia, para seguir reglas que no les llevan a ninguna parte. Estrechan su
mente, en vez de llenarlos de conocimientos.
Piensan que está bien,
y que el resto del mundo tiene que ser así! No se dan cuenta que inhiben, que
hacen sentir que todo lo que queres y haces, está mal. Que sos una mierda de
persona por lo que pensas y por los deseos que tenes.
Hay formas y formas, y
ellos adoptan la peor. Si tanto quieren ese mundo (utópico) que buscan, tienen
que buscar otros métodos para atraer gente, porque con el actual, en vez de
atraer, la gente huye.
Y eso que yo también
tengo un ideal de mundo (también utópico) y trato de luchar para hacerlo
realidad, pero no obligo a las personas a hacer algo que no quieren y no
insisto hasta el punto del hastío.
Y la gente
(generalmente jóvenes) a la que convencen y se quedan, al principio están
confundidos, porque saben que tienen que hacer lo que desean, pero se les dice
otra cosa y se les amenaza con sufrimiento eterno si es que sucumben y entonces
ceden ante la inhibición. Y luego, ellos son los encargados de hacer eso con
las nuevas personas y vuelta a empezar, es un círculo de nunca acabar.
Renuncian a su
esencia, que es lo que les pertenece, lo único que tenemos, ni siquiera nuestro
pensamiento nos pertenece, este siempre está marcado por factores externos, no
es ciento por ciento puro; sin embargo, la esencia es lo que nos identifica
como humanos, es todo lo que somos, somos todo lo que es! Creo que todos los
seres humanos tenemos que ser esclavos de nuestra esencia, esta nunca se
equivoca; pero para llegar a ser esclavos de ella, pasan muchas cosas, es un
proceso largo, y de continuo crecimiento, porque no sabemos toda la
“información” de una sola vez, aunque está dentro de nosotros.
Tenemos que conocernos
a nosotros mismos, ir más allá, mucho más allá y al final (y al comienzo) de lo
que somos, está la esencia, que es la VERDAD. Habita dentro nuestro, somos uno
con ella y eso es lo que nos hace felices.
Alcanzar la felicidad
a través de nuestra esencia, debe ser el ideal de todo ser humano.