martes, 29 de diciembre de 2015

Otra del dosmiltrece



Pensar y tratar de imaginar cómo sería tu vida si tus padres no estarían en eso, y fueran un poquitito más críticos. Es increíble, y también da un poco de miedo. Pero es un miedo a lo desconocido, porque siempre mi vida estuvo marcado por “eso” y cuesta imaginarme de otra forma. El miedo definitivamente no es al conocimiento, sino a lo desconocido.

Si llego a tener hijos, les voy a dar la educación que siempre quise (que original, no? Creo que todas las personas del mundo sueñan con eso) y voy a tratar de no someterles a nada que no les lleve a ninguna parte y de no obligarles a llenar lo que me falta.

Escrito en el 2013... (pero creo que sigue vigente)



Que frustrante que te quieran amoldar a sus cuadrados pensamientos.

Me dan pena y tristeza. Se dejaron amoldar y ahora no pueden pensar por sí mismos. No son libres.
Siguen una misma doctrina, y lo peor es que son infelices con eso, aunque ellos quieran hacer creer que es de otra manera!

Renuncian a su esencia, para seguir reglas que no les llevan a ninguna parte. Estrechan su mente, en vez de llenarlos de conocimientos.

Piensan que está bien, y que el resto del mundo tiene que ser así! No se dan cuenta que inhiben, que hacen sentir que todo lo que queres y haces, está mal. Que sos una mierda de persona por lo que pensas y por los deseos que tenes.

Hay formas y formas, y ellos adoptan la peor. Si tanto quieren ese mundo (utópico) que buscan, tienen que buscar otros métodos para atraer gente, porque con el actual, en vez de atraer, la gente huye.

Y eso que yo también tengo un ideal de mundo (también utópico) y trato de luchar para hacerlo realidad, pero no obligo a las personas a hacer algo que no quieren y no insisto hasta el punto del hastío.

Y la gente (generalmente jóvenes) a la que convencen y se quedan, al principio están confundidos, porque saben que tienen que hacer lo que desean, pero se les dice otra cosa y se les amenaza con sufrimiento eterno si es que sucumben y entonces ceden ante la inhibición. Y luego, ellos son los encargados de hacer eso con las nuevas personas y vuelta a empezar, es un círculo de nunca acabar.

Renuncian a su esencia, que es lo que les pertenece, lo único que tenemos, ni siquiera nuestro pensamiento nos pertenece, este siempre está marcado por factores externos, no es ciento por ciento puro; sin embargo, la esencia es lo que nos identifica como humanos, es todo lo que somos, somos todo lo que es! Creo que todos los seres humanos tenemos que ser esclavos de nuestra esencia, esta nunca se equivoca; pero para llegar a ser esclavos de ella, pasan muchas cosas, es un proceso largo, y de continuo crecimiento, porque no sabemos toda la “información” de una sola vez, aunque está dentro de nosotros. 

Tenemos que conocernos a nosotros mismos, ir más allá, mucho más allá y al final (y al comienzo) de lo que somos, está la esencia, que es la VERDAD. Habita dentro nuestro, somos uno con ella y eso es lo que nos hace felices. 

Alcanzar la felicidad a través de nuestra esencia, debe ser el ideal de todo ser humano.

lunes, 28 de diciembre de 2015

Me gusta / No me gusta



Me gusta dormir, me gusta Harry Potter, me gusta ver películas, me gustan los gatos, me gustan los perros, me gusta el dinero, me gusta leer, me gustan los libros, me gusta escuchar música, me gusta caminar, me gusta recostarme, me gusta bañarme...

No me gusta el calor, no me gusta dormir poco, no me gusta el transporte público de mi país, no me gusta lavarme los dientes (igual me lavo, eh!), no me gustan las personas que caminan despacio, no me gustan las personas que ponen despacio el acondicionador de aire con el clima en el que vivimos...